Hierbas para aliviar la ansiedad y el miedo

A consecuencia de los ataques terroristas del once de septiembre muchas mujeres sufren de miedo, ansiedad, nervios o depresión. La ansiedad y el miedo están muy vinculados, pero son bastante diferentes. El miedo es enfocado, la ansiedad es difusa. El miedo es saludable, pues protege: nos impide saltar a los precipicios. La ansiedad puede destruir la salud y aumentar nuestra vulnerabilidad: nos acorta la respiración, estrecha los vasos sanguíneos, e interfiere con el funcionamiento del sistema nervioso. El miedo es energía útil; apela a nuestro coraje. La ansiedad es inútil; induce a la sensación de inseguridad, impotencia, debilidad.

Nota la diferencia en ti entre el miedo y la ansiedad. Siempre que puedas, encuentra el miedo que se esconde en tu ansiedad y apel a a tu fuerza y poder. Los siguientes remedios te pueden ayudar a hacer esta transformación.

Las flores de Bach son remedios fáciles de llevar y usar. La dosis es de 1 a 4 gotas, tantas veces como se necesite. Una o más de las siguientes flores pueden aliviar la ansiedad: el aspen (ansiedad por el futuro); el mimulus (ansiedad por el pasado); la castaña roja (ansiedad por la seguridad de los otros); el olmo (ansiedad desbordante); la rosa piedra (ansiedad que llega al pánico).

El olor a rosas se ha usado durante siglos para aliviar la ansiedad. Un toque te aceite esencial de rosas en la veta de la manga te envolverá en una fragancia calmante todo el día. Para mayor efecto, recibe un masaje con bálsamos de rosas. Un solo masaje puede causar un descenso considerable de la ansiedad por semanas.

Las posturas de yoga, la respiración de la yoga, y la meditación en silencio y centrada son formas excelentes de tonificar (y aliviar) el sistema nervioso simpático. La práctica regular alivia la ansiedad, con frecuencia de forma permanente. Si estás tan ansiosa que piensas que vas a explotar, prueba la pose del león. Abre mucho la boca, todo lo que puedas, saca la lengua fuera, hasta más no poder. Abre los ojos mucho, más aún. Gíralos a la izquierda, a la derecha. Respira hondo y exhala por diez minutos. Mantén los hombros y la frente relajados. Esta pose desbloquea la garganta, libera la tensión facial, relaja los músculos respiratorios, y alivia la ansiedad.

La infusión de ortiga fortalece las glándulas adrenales; alivia la ansiedad y focaliza la energía. Las glándulas adrenales agotadas con frecuencia reaccionan con fuerza, causando sensaciones de ansiedad, miedo y nerviosismo. Usa la hierba en sí, no bolsas de té ni cápsulas. Pon una onza (equivalente a una taza más o menos) de hierba seca en una jarra de un litro. Llena la jarra hasta el borde de agua hirviendo y tápala fuerte. Déjala reposar al menos cuatro horas; se puede dejar toda la noche. Filtra la hierba y bebe el líquido. La infusión de ortiga helada es espacialmente rica. Tiene un sabor verde, como a espinacas hervidas, y sabe mejor con sal que con azúcar o miel. Guarda la infusión de ortiga en el frigorífico y bébetela pronto, pues se echa a perder en tres días.

La infusión de paja de avena es otro remedio favorito para los que sufren ansiedad. Se prepara igual que la de ortiga; recuerda evitar las bolsas de té y las cápsulas. El sabor de la paja de avena es más suave y dulce; te gustará caliente y con un poco de miel. La tintura de avena verde es mucho más potente que la infusión de paja de avena. Es útil especialmente para los que combinan la ansiedad con excesiva energía nerviosa. O puedes tomar un baño caliente con melisa o paja de avena, un antiguo remedio para los “los nervios”. Ahhhh…

La tintura de agripalma es mi calmante favorito. No induce al sueño ni entumece la mente. Se puede tomar una dosis de 10-20 gotas cada 10 minutos, si es necesario, para calmar y aliviar los espíritus doloridos. Una usuaria satisfecha comentó que era como “sentarse en el regazo de su madre”. El té de agripalma sabe horrible y no es muy efectivo, como tampoco lo son las cápsulas. La tintura de agripalma se puede tomar todos los días, si es necesario, pero después de un tiempo tomándola te darás cuenta de que no la necesitas.

Un gotero de tintura de hierba de San Juan es el remedio para cuando una se siente al borde y cree que cualquier cosa la puede empujar de él. La dosis se puede repetir sin problema varias veces en una hora, si hace falta. Esta hierba nutritiva y fortalecedora de los nervios alivia la ansiedad de inmediato y ayuda a prevenir episodios futuros.

Los tranquilizantes de hierbas son más seguros que los de farmacia, pero sólo deben usarse de vez en cuando. La valeriana es la más conocida. Su efecto puede ser bastante fuerte, así que es mejor empezar con una dosis de cinco gotas, que puedes repetir cada 10-15 minutos hasta que te sientas calmada (y probablemente con sueño). Para evitar adicción, usa la raíz de valeriana como té o tintura, no en cápsulas, y no la tomes más de tres semanas seguidas. La tintura de escutelaria es menos adictiva y con frecuencia más efectiva. La dosis es 10-20 gotas de la tintura de la planta fresca o 1-2 goteros de la tintura de la planta seca. La escutelaria puede inducir al sueño, pero no causa adicción.

El ejercicio es un remedio fácil para la ansiedad desbordante. Si te dan ganas de huir de todo, el correr, patinar o andar rápido pueden ser el mejor remedio. Quince o veinte minutos de ejercicio cardiovascular gastarán el exceso de adrenalina y quemarán el estrés.

El miedo extremo y la ansiedad pueden inducir a la hiperventilación. Si respiras con rapidez y tragando y te sientes disociada puedes 1) respirar en una bolsa de papel hasta que vuelvas a la respiración normal 2) mantener la respiración (puedes poner la mano en la nariz y la boca) y contar hasta veinte; después expirar lo más despacio que puedas.

El calcio mantiene fuertes los nervios. Un vaso de leche caliente es el remedio de las mujeres antiguas para aliviar la ansiedad. La ortiga es una fuente excelente de calcio si se prepara en infusión; una taza contiene hasta 500 mg. de calcio. La infusión de paja de avena es también rica en calcio, una taza contiene 300 mg. Las bebidas de soja pueden producir el efecto contrario—pueden aumentar la ansiedad—debido a que perturban el funcionamiento de la tiroides e interfieren con el metabolismo del calcio. Un herbolario que consumió grandes cantidades de “leche” de soja y barras de proteína de soja acabó en el hospital con taquicardia y ansiedad severa. Si piensas que eres intolerante a la lactosa, bebe no más de cuatro onzas de leche de una vez, o toma yogur en vez de leche (el yogur generalmente no tiene lactosa).

Por supuesto no vas a usar todos estos remedios a la vez, pero puedes ir a clase de yoga, tomar infusión de ortiga o paja de avena a diario, y tener un botecito de tintura de agripalma o escutelaria a mano para usarla cuando estés más nerviosa. Al usar hierbas y ejercicios fortalecedores no sólo alivias los síntomas molestos, sino que mejoras la salud general. Esa es la manera de la mujer sabia.

Revisa aquí el mejor tratamiento natural para curar la ansiedad.

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